• 15/06/2024 00:27

Múltiples Existencias: Cuando era chica (por Raquel Waldow)

Cuando era chica solía ir al almacén de doña Nilda a media cuadra de mi casa al que también iban los borrachines inofensivos del barrio a quemar el sueldo del día.
Casi todos los que comprábamos ahí usábamos una libretita donde la doña anotaba el precio de la compra que era saldada en la quincena o final de mes. El precio se mantenía, no había inflación. Siempre me sorprendió la confianza de doña Nilda, de que nadie fuera a arrancarle una hoja a la libreta para no pagar la cuenta.
Debe ser por eso, por haber crecido en los ’90, que tengo la mala costumbre de llevar anotaciones de todo, también de vos. Pero no soy doña Nilda, yo le agrego inflación a todo, y un poco más, por las dudas y, cuando me conviene, también arranco algunas hojas.
—No me coincide lo que te di con lo que me cobrás— decías.
—y qué sé yo, eso es lo que dice la libreta.
—pero no podés registrar todo, es absurdo.
—como se nota que no creciste en los ’90.