• 15/06/2024 15:17

¿Qué papel juega nuestro corazón?

May 30, 2024

A la hora de decidir.

A la hora de comunicarnos.

A la hora de expresar lo que sentimos.

A la hora de defender nuestras ideas.

A la hora de ir por nuestros sueños.

A la hora de jugarnos por el Amor.

A la hora de intervenir en un conflicto.

A la hora de relacionarnos, especialmente en la relación con nosotros mismos.

“El corazón nos dice quiénes somos”. En esta búsqueda por mi bienestar personal, me voy encontrando con ideas que se repiten una y otra vez, independientemente de las diferentes disciplinas. Hay un punto de conexión y es, que estamos en un punto quiebre de un viejo paradigma. Y en este caso esa idea es que, aun sabiendo la importancia que tiene nuestro cerebro y todo lo que últimamente se fue descubriendo, hay algo más que eso que se puede confirmar científicamente.

Nos estamos dando cuenta de nuestro poder personal y de lo importante que es ser honestos con nosotros mismos para poder conectar con esa energía interior que es infinita.

Para mí las emociones tienen un papel fundamental en esta ecuación, ya que ellas son las que nos hacen actuar de una manera u otra y es la energía que vamos compartiendo con los demás, sumado a que, así como sentimos vamos atrayendo más situaciones a nuestras vidas que van alimentando esa emoción.

Ya saben que soy fan de los libros de Estanislao Bachrach, en el Limbo, su anteúltimo libro, en el capítulo 17, lo denomina Emociones cuánticas.

Mente cuántica

Todos los seres vivos y todo a tu alrededor, lo que crees que es tu realidad, está formado por átomos. Gran parte del interior de esos átomos está vacío. Hoy, gracias al avance de la tecnología, los científicos han demostrado que un átomo se compone de un 99,99999 % de energía y de 0,00001 % de materia. Es decir que podríamos decir que la materia más nada (energía) que algo (partículas). Los físicos descubrieron que el solo hecho que una persona observe las infinitesimales partículas del átomo afecta la conducta de la energía y la materia de esas partículas. O sea, como los electrones del átomo existen como una infinidad de posibilidades o probabilidades en un campo de energía que es invisible. El electrón aparece solo cuando un observador se fija en la localización de ese electrón. Esto nos dice que una partícula no puede manifestarse en la realidad del espacio- tiempo, como la conoces vos, hasta que no sea observada. ¡Y ESTO ES FÍSICA CUÁNTICA! Solo cuando un observador busca un electrón se encuentra un punto concreto en el espacio y en el tiempo en el que todas las posibilidades del electrón se colapsan en ese suceso físico, la observación. Es a partir de ésta teoría que la mente y la materia (tu cerebro) dejan de considerarse como separadas, sino que intrínsecamente ligadas. Porque la mente, que es subjetiva, produce cambios físicos en un mundo perceptible.

Entonces, las partículas, que están en un estado de onda -recordá que son energía en su 99,99999%- mientras no son observadas. Por lo tanto, son en potencia todo y nada hasta que se observan. Existen por todas partes y en ningún lugar hasta que son observadas. O sea que todo lo que existe en tu realidad física existe como puro potencial. Si las partículas subatómicas pueden existir de forma simultánea en infinidad de posibles lugares, en potencia sos capas de colapsar en una infinidad de posibles realidades. ¿Te perdiste? Volvé a leerlo en vos alta y despacio. Lo loco es que si podés imaginar un acontecimiento futuro de tu vida, basándote en tus deseos, esta realidad ya existe como posibilidad en un campo cuántico esperando que la observes. ¡WOW!

¿De qué te sirve saber todo esto en un libro cuyo eje principal son las emociones?

Es que para la física cuántica tus pensamientos y emociones no son una excepción a esta teoría. Los pensamientos y las emociones tienen una señal electromagnética cuando pensas. Envías una señal eléctrica al campo cuántico y, como ya sabés, ese pensamiento influye en cómo te sentís. Es decir que tus estados emocionales tendrían el poder de atraer magnéticamente situaciones particulares en tu vida. ¿Nunca te pasó que cuando estás bien todo parece salir cada vez mejor, o lo opuesto?

Si cambiás tu forma de pensar (creencias), emociones comportamientos estás creando un nuevo campo electromagnético.

El principio de coherencia se da cuando tus pensamientos y tus emociones comienzan a alinearse. (pág 479, 480 y 481)

¿Qué fácil sería cambiar nuestra realidad con solo leer o saber estos conocimientos?

Hay que reconocer que en ocasiones no queremos cambiar, no queremos hacer nada para que nuestra realidad sea diferente. Nos resistimos, aunque la estamos pasando mal.

Por eso es importante conocernos biológicamente y saber cuáles son los trucos de nuestra mente que no nos ayuda a mejorar.

Estos días, haciendo una actividad como mis estudiantes, pude comprobar esto que les cuento. Les estaba explicando sobre la emoción del enojo, su finalidad e importancia para lograr nuestras metas y no quedarnos atrapados por ella. Si bien son adolescentes y está bien que se resistan, pero pude percibir que una alumna se puso a la defensiva cuando les dije que para conocernos tenemos que reconocer nuestro lado “incómodo”. Por ej: que soy testaruda, insegura o mandona.

Frente a estos planteamientos lo más probable es que la persona diga, “yo ya soy así”. O como en el caso de mi alumna dijo que no le gusta que le digan que hacer o pensar. Cuando simplemente mencioné el reconocer que todos nosotros tenemos un lado que no nos gusta ver y mucho menos admitir que lo tenemos.

En varias oportunidades les conté mis experiencias frente a estos aspectos que no veía de mí y esa es la parte que muchas personas no están dispuestas a hacer frente y reconocer. Las entiendo desde varios puntos de vistas. En primer lugar, nadie nos enseñó tiempos atrás en cómo conocernos u ocuparnos de lo que sentimos y por otro lado, a nivel biológico es todo un reto modificar esos patrones de comportamientos porque ya es algo aprendido por el cerebro, por lo tanto, forma parte de nuestros comportamientos, maneras de pensar analizar y resolver el día a día.

Como les vengo contando en diferentes notas, estos cambios de paradigmas, nos llevan a valorar otros aspectos de la vida. Hay otras formas de relacionarnos como seres humanos que somos. Pero para ello debemos romper todas esas corazas que nos formamos para protegernos de los demás y poder confiar. Romperlas no solo para mejor nuestros vínculos sino para la relación más importante que tenemos que es con nosotros mismos, ya que pasamos 24/7 con nosotros y nuestros pensamientos.

Para mí es fundamental estos momentos de conexión con nuestro sentir, ya que vamos conectando que lo que verdaderamente queremos o es valioso para nosotros y conectar con nuestro corazón, lo más puro que tenemos cómo especie. Nadie nace violento o una persona jodida, eso lo vamos aprendiendo, pero detrás de esa violencia hay miedo y enojo. Nos volvemos violentos para defendernos del exterior, de sus amenazas porque nadie nos enseñó a confiar en nosotros, aunque la mayoría de tu entorno no te apoye, entienda o acompañe. Tenemos miedo de hacer lo que nos gusta por miedo a fracasar, por miedo a la frustración, al que dirán, por miedo a que se cumpla esa profecía que te dijeron “que si haces eso te vas a morir de hambre”.

Y entonces ¿qué papel juega tu corazón?, voy descubriendo en mis meditaciones que la fuerza del corazón o el chakra corazón, tiene el poder más grande que es el AMOR. Es la fuerza que nos impulsa a seguir contra viento y marea, pero para eso debes saber lo que querés, estar dispuesta/o a correr riesgos, a enojarte, a frustrarte, a putear de porque no te salen las cosas si das todo de vos, etc.

En éstos años que vengo compartiendo a través de vivos, programa de radio en una época, a través de las redes y ahora en un diario digital, atravesé todo lo que les mencioné anteriormente. Estuve a punto de rendirme y dejar todo. Seguir con mi vida.

Y ahí intervino mi corazón. ¿Qué me hace vibrar y me da más felicidad? Es compartir mi sentir, mis experiencias y todo lo que me hace bien, porque cuando hay algo que te hace bien uno lo quiere compartir con las demás personas. Porque lo viví y experimente en mi vida los beneficios.

Ayer me dijeron “me está haciendo re bien la meditación que me compartiste”, no sabés como duermo, ¡gracias! Es una amiga que participó de mi taller y yo le agradecí a ella, porque si ella no toma la decisión de mejorar y ocuparse de ella, nada sucede, nada cambia.

Y creo que en éste punto mi corazón conecta con esta profesión que tanto me regaló que es la docencia. Aprendí que una forma que tengo de dar AMOR es poder influir de manera positiva en las personas, con lo que se. Después ya es decisión de las personas incorporarlo o no a sus vidas. A mí me hace felíz poder compartir y sumar mi granito de arena y poner “una curita” en eso que en ocasiones duele tanto. “Porque el que da todo lo que tiene, lo tiene TODO.”

“El AMOR es un fenómeno momentáneo a través del cual sentís y te haces parte de algo mucho más grande que vos mismo.”

Comunicate o compartí la invitación de mi curso-taller “Emociones y la meditación”. El 07 de junio lo hago en Posadas y el 14 de junio en Oberá. Es un regalo que me hago por mi próximo cumpleaños el 17 de junio 😊.

Si crees que mis notas y contenido te ayudan a conocerte más y saber de tus emociones, podes colaborar haciendo tu aporte a través de Mercado pago Alias: Sentir.ok.mp. Gracias por acompañarme a seguir compartiendo mi sentir.

PD: Si te gusta trabajar estos y otros temas en relación a las habilidades socio-emocionales o si tenés un emprendimiento o empresa sobre salud y bienestar y querés dar a conocer tu servicio en este espacio digital para acompañarme, comunícate por MP a mi Instagram @Sentir._ok

Paula Vera

Docente-Coach

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