• 04/03/2024 02:45

«Fue un golpe grande que nos cambió la vida totalmente» Rafaela Gomez

«Hace un año que se terminaron las celebraciones, no tuvimos más cumpleaños, ni fiestas de fin de año. Es imposible juntarnos y estar festejando algo sin ella» expresó Rafaela Gomez, hermana de Gladis (39), asesinada en su comercio, un pequeño kiosko de calle Piedrabuena y Colombia de la ciudad de Oberá. «Fue un golpe grande que nos cambió la vida totalmente. Fue un año muy difícil» agregó.

Con la celebración de una Santa Misa, presidida por el Obispo de la Diócesis de Oberá, Damian Bitar y los sacerdotes Ariel Manavella, Matias Aches, Jaime Vorwerk, Eduardo Alphonso, Mariano Oberto y José Daniel Buadino se recordó a Gladis Gomez, la catequista de la Parroquia Cristo Rey, baleada en su comercio. Después de agonizar durante varios días, falleció el 13 de marzo del año pasado.

Luego de la Misa, familiares, amigos y vecinos marcharon desde la Catedral San Antonio, hasta la Plazoleta de las Madres, pidiendo justicia. Sobre la causa que tiene dos detenidos, acusados del hecho, señaló que «nos dicen que está en proceso de investigación, lo que pedimos es que se investigue a fondo, para que los que nos provocaron ese daño paguen. Pedimos perpetua para los culpables».

Los Gomez eran cinco hermanos, siempre tuvieron una excelente relación, pero la partida de la mayor de ellos, los sumió en el desconcierto y sienten que perdieron el rumbo. «Lo más doloroso es la crueldad, frialdad con que le asesinaron, por nada, ella ni siquiera se resistió. Hablamos con papá y mis hermanos, pero con mamá no, no quiere hablar del tema, vive su dolor a su manera. Hablamos de la causa y nos preguntamos si algún día va a haber justicia y los culpables van a pagar por lo que hicieron. También la recordamos mucho» contó Rafaela. «Era la mayor, la que siempre nos aconsejaba, era nuestro pilar. Nunca se enojaba, siempre nos decía que hay que rezar por las personas que no nos quieren o nos hacen daño».