• 15/06/2024 14:25

Todo lo que hacemos esta mal?

May 22, 2024

-¿En qué hacemos foco cuando damos una opinión?

-¿Qué buscamos que suceda con eso que digo?

-¿Cuál es la emoción con la que me expreso?

-¿Qué busco generar en los demás?

– ¿Tengo sentimientos positivos o negativos al relacionarme con los demás?

Creo que en su gran mayoría las personas no dimensionan el poder de las palabras. Cómo nos expresamos y el mundo que nos construimos para nosotros mismos cuando hablamos.

Se dice que en la comunicación intervienen tres aspectos, lo que digo un 5%, el tono de voz un 15 % y nuestros gestos y posturas corporales un 80 %, números más, números menos, pero quiero resaltar todo lo que implica transmitir una idea y que se interprete de la misma manera. Sumale, lo que cada uno tiene y trae en su cabeza con lo que aprendió. Es todo un desafío la comunicación con los demás, no solo por el mensaje sino la carga emocional que eso conlleva.

¿En qué hacemos foco cuando damos nuestra opinión?

Generalmente estamos centrados o enfocados en lo que falta, en lo negativo, ya les expliqué que eso sucede porque nuestro cerebro nos cuida y quiere prever posibles respuestas, le acostumbramos a pensar de esa manera, pero no hacemos foco en el aprendizaje o el lado positivo de esa situación o conflicto que viví. ¿Alguna vez te preguntaste que aprendiste de esa situación difícil que atravesaste? ¿Incorporas ese aprendizaje a tu vida?

En la mayor parte de las conversaciones, queremos tener razón, demostrar que los demás están equivocados o nos jactamos de superiores para nuestros adentros en relación a los demás por pensar de una manera u otra. Uno de los grandes desafíos, como tantos otros que tenemos como humanidad, es construir desde una mirada superadora. Cuantas veces vemos en la política, que se deja de lado todo lo que hizo el mandato anterior y se comienza todo de nuevo. No escuché que alguien diga, esto que hizo fulano está bueno, vamos a seguir, agregar nuestra impronta porque está bueno. Tener una mirada colectiva, para el bien mayor de todos y no solo para unos pocos.

En nuestro trabajo, ¿cuándo fue la última vez que tu jefe o compañeros de trabajo reconocieron algo bueno que hiciste? ¿se construye sobre lo bueno y positivo que hay o recalcan todo lo malo que se hace o hizo?

Qué importante es cambiar el foco gente, es un re laburo pero que enriquecedor y constructivo es enfocarse en potenciar nuestras virtudes y trabajar en lo que nos desequilibra, esa parte que no nos permite el mayor bien para todos y acá interviene, mi mundo individual que impacta en lo colectivo. Mis actitudes, comportamientos, formas de hablar y responder ante las demandas ajenas. En ocasiones esperamos a que el medio se acomode a nuestras expectativas y no hacemos nada para impactar de manera diferente. Los cambios y transformaciones se dan desde las bases, de lo individual a lo colectivo.

Ayer viendo una película de anime con mi hijo, me dio pie para explicarle esta idea de lo importante que es que se ocupe de sí mismo, de conocerse para poder vivir en sociedad. Me sorprendió su manera de analizar las cosas y obvio que había cosas que no comprendía, a lo cual le respondí, te explico mi forma de ver y reflexionar, pero vos saca tus propias conclusiones. La película se llama “Suzume” y cuenta la historia de una niña/adolescente que debe cerrar puertas para que “el gusano” no se propague y haga mayores daños en la sociedad. Par mí manera de ver, está relacionado con esto que les estoy explicando de trabajar lo individual para mitigar el dolor o conflictos del exterior. Al estar todos unidos, de manera vibratoria y energéticamente, lo que sentimos impacta en todos, por lo tanto, si yo me ocupo de mi parte, ya le quito ese “peso a los demás”. Y así, a nivel individual y colectivo, vamos dejando espacio para cosas más superadoras que hagan un impacto positivo en todo y todos.

¿qué buscamos con eso que decimos? ¿cuál es la emoción con la que me expreso?

Como les dije, hay que buscar otras formas de comunicar lo que queremos. ¿Cuántas veces te encontrás a los gritos frente a tus hijos o pareja? ¿cuántas veces decís las cosas desde el enojo?

¿Cuántas veces buscas manipular a los demás para lograr lo que querés?

Creo que en cada nota les digo que esos comportamientos son aprendidos. Somos expertos en sacar conclusiones y poner en diferentes categorías a las personas, estudiando sus comportamientos y formas de pensar para luego “saber por dónde llegarles”, y todo eso lo hacemos de manera automática, nuestro cerebro busca encasillar a las personas y situaciones y para cada una de ellas tiene una respuesta, super aceitada y lista para salir sin ni siquiera cuestionarnos si es la correcta o adecuada para la situación. Acomodamos a las personas según nuestros parámetros y juicios y decimos “el fulano es así……”; no “con ese/esa ni cuentes es un/a……; o como me dijeron en un colegio cuando empecé:” cuidado con ese alumno es……” y ¿cuantas veces nos manejamos con parámetros y pensamientos ajenos? ¿nos dejamos llevar por lo que piensan otras personas y no nos tomamos el trabajo de analizar y hacer nuestros propios juicios. Y otra vez, el cerebro chocho, no tiene que pensar, no tiene que hacer nada. Y en la mayoría de los casos, esa conducta y pensamientos que vamos reforzando en nosotros, nos hace mal, no son buenas para el mayor bien tanto individual como colectivo, pero es lo que conocemos, lo que estamos acostumbrados.

Hay una frase que dice: “los analfabetos del siglo XXI no serán los que no sepan leer o escribir, sino que los que no se permitan desaprender y aprender algo nuevo.”

Ser adultos implica tomar decisiones que pueden dolor y que tienen un lado positivo y negativo. Que podamos tener esa visión ante las decisiones hace que podamos lidiar con las reacciones externas a nosotros. Teniendo en cuenta que pueden haber personas que no les gustan nuestras respuestas frente a determinadas situaciones, pero son nuestras y hay que ser consecuente y coherente con nosotros mismos. De ahí la importancia de saber que hay detrás de las emociones. ¿qué me dicen de mí?

¿Cómo puedo conocerme mejor? haciendo frente a mis emociones, viendo que guardan detrás de ellas y no seguir huyendo.

Hay un ejercicio que pueden hacer con cada emoción. Por ejemplo: Miedo.

Miedo a: Hablar en público

¿Dónde siento ese miedo? En el estómago, en mi lugar de trabajo.

¿Cuándo siento ese miedo? Cuando mi jefe me pide un trabajo o tengo que discutir ideas con mis compañeros de trabajo.

¿Qué puedo hacer? Pedir un tiempo para exponer las ideas, Comunicar que no me siento bien haciéndolo de forma espontánea, Prepararme mejor para la presentación de mis ideas, investigar más sobre el tema para argumentar mis ideas, etc.

¿POR QUÉ? Miedo a ser juzgado/a; rechazado/a; a no estar a la altura de la situación, etc.

Con éste simple ejercicio, podemos ir viendo que hay detrás de esas emociones incómodas y una vez lo detectes, el reto o desafío está en superarte. Ya sabes lo que te detiene y porque, ahora toca conocer aspectos tuyos que están listos a ser descubiertos. Permitiéndote el error, ya que como humanos aprendemos a través de nuestras equivocaciones.

El lado bueno del error, es mejorar para la próxima vez. Ya tenés más conocimientos para la siguiente oportunidad.

Me pasa con los cursos-talleres que les propongo y pongo a disposición de ustedes, siempre voy mejorando a través de los errores, les comento desde los conocimientos teóricos, pero sobre todo desde mi experiencia al haber transitado por diferentes dificultades y así voy enriqueciendo los conocimientos e información que les comparto, en situaciones concretas y reales de la vida cotidiana, donde me equivoqué y aprendí.

En el mes de junio, vuelvo a realizar el curso-taller “Emociones y la meditación”. No podemos ver y analizar lo que sentimos si primero no sabemos cómo funciona nuestra mente y cómo podemos “domarla” y no dejarnos llevar por ella reaccionando de maneras impulsivas.

Entonces, ¿todo lo que hacemos está mal? ¿quién determina eso? ¿hay alguien a quien deba rendir cuentas o es mi propio juicio el que me hace daño? ¿en qué aspectos de tu vida haces foco?

Reconocer nuestros errores, que nos podemos equivocar y que somos humanos, nos conecta con la vulnerabilidad que abre un sinfín de emociones y valores poderosos como la empatía, la ternura, la amabilidad, el respeto, la responsabilidad de tu vida, etc.

“Prefiero que me quieran por quién soy y no por algo que no soy”

Les comparto éste análisis de la película “Kung Fu Panda”. Para que puedan ver la importancia de encontrar tu fuerza interior y el poder del autoconocimiento. Agradezco a mi hijo, que me lo compartió. Muy interesante.

Si crees que mis notas y contenido te ayudan a conocerte más y saber de tus emociones, podes colaborar haciendo tu aporte a través de Mercado pago Alias: Sentir.ok.mp. Gracias por acompañarme a seguir compartiendo mi sentir.

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Paula Vera ,Docente-Coach

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