• 19/07/2024 09:50

¿Qué hago con mi enojo?

Abr 9, 2024

Alguna vez te preguntaste de dónde viene tu enojo?

¿Qué lo provoca?

¿Qué pensas cuando te enojas?

¿Con quién te enojas?

¿De qué manera liberas esa energía del enojo?

Una de las emociones que vemos y vivimos abiertamente hoy en día es el enojo. ¿Pero cuál es su raíz? ¿para qué me sirve y qué información me trae?

En notas anteriores, les conté que a través de esas situaciones que voy viviendo en mi vida, busco revisarme y ver por qué me molestan o duelen ciertas actitudes y acciones de las personas. Ya les dije, que cuando nos hacemos responsables de nuestra vida, es cuando comienza el verdadero trabajo o mejor dicho desafío de conocernos.

Con el paso del tiempo me di cuenta que aprendemos por repetición o por oposición. Por ejemplo, hay cosas que aprendimos a lo largo de nuestra vida porque “aceptamos” ese comportamiento como válido para ciertos tipos de situaciones, seguimos repitiendo formas de pensar y actuar, ese aprendizaje es por repetición. Repito lo que vi, escuche y lo sigo haciendo. Pero también, hay cosas que vemos que no nos gustan y decimos, eso no quiero para mi vida, es decir, aprendemos por oposición. Buscamos hacer lo opuesto.

En éste sentido, creo que la mayoría de la sociedad, reacciona y se enoja, pero no sabe la raíz de porque se enoja, no profundiza o como era mi caso, no sabía cómo hacerlo para conocerme mejor.

El enojo, es una emoción que sirve para poner límites, a los demás y a nosotras/os mismas/os. Generalmente descargamos esa energía emocional, puteando contra los demás, golpeando objetos o personas, gritando, insultando, etc. ¿Qué pensas en esos momentos de vos misma/o?

Hay muchos dolores guardados en nuestra mente inconsciente y las emociones aparecen para darnos esa información y poder trascender. Evolucionar como personas.

Para darle un ejemplo, les cuento algo que me paso. Estaba en una fiesta, bailando y unas personas, comenzaron a llamarme Mafalda. Yo estaba de vestido y por el corte de cabello, supongo que les recordé ese personaje a estas personas. No sé muy bien cómo explicar lo que sentí, como les dije, el enojo y la rabia son emociones que estaba acostumbrada a reprimir y nunca me sale “pagar con la misma moneda”, es decir propiciar un insulto “igual o mejor” del que me dijeron. Sentía una incomodidad, ya no quería estar en ese lugar y no me sentía bien con esas personas.

En mi mente pensaba, “grandes y bolu….”, “Mafalda le mandaría a la mier… con clase”…. Hasta ahí, mi mente, la de los programas aprendidos a reaccionar, seguía alimentando mi enojo.

Hasta que tomé consciencia y puse el foco en mi. ¿En qué hice foco? En la crítica y no pensé en lo genia, inteligente y madura que es Mafalda. ¿por qué puse foco ahí? porque hay una memoria de dolor, un recuerdo que me conecta con una situación del pasado ¿de dónde viene esa idea? ¿qué recuerdos tengo de una situación similar? Ahí me acorde, que cuando era chica, comenzaba el 1° año de colegio secundario, había un chico de 5° que me decía Olivia, – la novia de Popeye, un dibujo animado de mis tiempos-. Una flacucha, sin muchos atributos. Como sabrán, hasta el día de hoy, muchísimas personas sufrimos en algún momento críticas y risas por nuestros cuerpos, por no cumplir con los estándares requeridos social y culturalmente. ¿Qué sentí en ese momento con mi recuerdo? Mucha tristeza y rabia conmigo misma. Tristeza por ser rechazada por mi aspecto, por ser juzgada de alguna manera, por la impotencia de no poder cumplir con las expectativas ajenas. Y rabia por no saber defenderme y no saber poner un límite.

¿Cómo llego a esas conclusiones? En mis meditaciones, en los momentos que me tomo para pensarme y ver porque me siento de alguna manera. Pienso ¿qué debo hacer para sentirme mejor? Aceptar mi imperfección, en el sentido de que no puedo complacer a todos, no puedo ser quien los demás esperan que sea, no puedo agradar a todo el mundo como pensaba antes. No podía pensar caerle mal a alguien y eso me llevó a no respetarme y no ponerme límites a mí misma.

¿Qué hay detrás del enojo? Miedo. Miedo al rechazo, a quedar aislada, a no ser querida, a que se rían o burlen de mí. A que se aprovechen de mi nobleza, como decía el Chavo del 8,- un poco de humor no viene mal-.

¿Cuándo escuchaste que las personas dijeron esto abiertamente? ¿escuchaste a alguien gritando abiertamente en público ¡quiero ser querida/o, aceptada/o tal cual soy!, ¡no quiero que me rechaces! Vuelvo a preguntas ¿escuchaste decir esto? Yo no.

Para mi, ahí radica todo nuestro enojo. No poder ser quienes queremos SER, poder mandar a la mie… a alguien cuando se pasa de la raya, poder decir NO en algún momento a un trabajo, a un hijo, a la pareja, a los padres, etc. El miedo, la rabia y el enojo, no es lo malo, lo malo es nuestra reacción frente a estas emociones. Como les dije, no podemos andar puteando o mandando a la mier…. A todo el mundo, el desafío es aprender que hay detrás de esas emociones.

¿Qué aspectos de mi vida tengo que trabajar para sentirme más segura de mi misma/o?

¿De dónde viene ese dolor? ¿qué pienso de mi misma/o? ¿a quién me hace acordar ese trato?

Como verán, no son las personas las que “nos hacen cosas”, es lo que tocan en nuestro interior con sus acciones. Esos dolores que nos habíamos olvidado que estaban ahí. En mi caso, ya no soy esa adolescente de 14 años, ya tengo 48 años y gracias a esa situación pude ponerle luz y entender ese dolor.

Lo que muchas veces nos mantiene atados a ese dolor, es seguir alimentando esa emoción de enojo.

En su libro “Dejar ir” El camino de la liberación del Dr David Hawskins, nos habla del mecanismo de dejar ir.

“La técnica consiste en estar con la sensación y entregar cualquier intento de modificarla. Soltamos la resistencia a ella. Es la resistencia la que alimenta la sensación. Cuando dejas de resistirte o de intentar modificarla, pasas al próximo sentimiento, que vendrá acompañado de una sensación más llevadera. Una sensación a la que no te resistas desaparecerá a medida que se disipe la energía que la sustenta”. Pág 48.

Esto significa para mi, que tengo que aceptar la emoción. Muchas veces es llorar para liberar esa energía. A través de las lágrimas eliminamos cortisol que es la hormona del estrés. Por eso nos da mucho sueño, después de llorar porque nos liberamos de esa emoción que estábamos alimentando como en éste caso, el enojo.

Entonces querida familia, no le reten o repriman a sus hijas/os de expresar el enojo, busquen juntos de qué manera pueden hacerlo y bajo un contexto seguro. Puede ser el comienzo, de esas buenas costumbres donde niños, adolescentes y adultos puedan tener su espacio y momento para canalizar y entender de dónde viene su enojo y contenerse mutuamente como familia. Respetando los espacios e individualidades de cada integrante.

Otra parte del libro “Dejar ir”, nos habla de usar la ira de manera positiva.

“Puede inspirarnos para crear un nuevo proyecto que, debido a su excelencia, pruebe nuestro punto de vista. Puede ser la energía que nos eleve y nos saque de una situación insatisfactoria. Podemos utilizar esa energía para crear nuevas oportunidades laborales o encontrar un trabajo mejor, formar un comité, mejorar nuestra situación laboral, crear un sindicato o hacer cualquier cosa que creamos beneficiosa para nuestros objetivos.

En las relaciones personales, existe la misma oportunidad. Podemos usar la ira para inspirarnos y mejorar nuestras habilidades de comunicación, hacer un curso de relaciones interpersonales o inscribirnos en un programa de crecimiento personal. (Pág 132-133)

A medida que nos vamos conociendo, indefectiblemente pasamos por situaciones dolorosas. Pero es preciso revisarlas para poder liberar ese dolor. A medida que más personas se ocupen de su mundo interior para conocerse mejor, más libres serán en sus vidas. Ya no tendremos miedo si nos juzgan o critican, porque sabemos que somos seres en evolución, en permanente cambio y transformación, con virtudes y defectos y en la medida que vamos tomando conciencia de ellos, vamos sanado. Y eso nos lleva a amarnos en todas nuestras dimensiones, nos brinda confianza para afrontar la vida desde otro lugar e ir por esa vida que queremos.

Para despedirme, les cuento que en mayo voy a realizar el 1° curso- taller “Emociones y meditación”. Va a ser un curso práctico, para que se conozcan un poco más, donde les brindaré recursos para la gestión y comprensión de sus emociones. Comunicate por MP a mi Instagram @Sentir._ ok, para mayor información y para que te envíe una pequeña encuesta para saber cuáles son tus emociones predominantes. Los primeros 10 inscriptos tendrán un descuento.

PD: Si te gusta trabajar estos y otros temas en relación a las habilidades blandas o si tenés un emprendimiento o empresa sobre salud y bienestar y querés dar a conocer tu servicio en este espacio digital para acompañarme, comunícate por MP a mi Instagram @Sentir._ok

Paula Vera

Docente-Coach

Instagram @Sentir._ok