• 25/09/2023 12:47

Justicia vengativa o venganza Justiciera?

Feb 17, 2023

(OPINION) Pasadas semanas del fallo a los jóvenes que dieron una golpiza a Fernando Baez Sosa hasta provocarle la muerte, quedan algunos interrogantes que exigen un mirada sobre el accionar de la justicia -en este caso- como asi tambien de los medios de comunicación.
Una condena debe buscar el análisis de los hechos y sus circunstancias, debe merituarlos, luego de reflexionar y verificar las intencionalidades y responsabilidades de los involucrados ante un caso específico.
En el tema puntual del crimen de este joven, esta probado que fue víctima de un enfrentamiento físico en inferioridad de condiciones y que sufrió golpes que excedieron lo que un cuerpo puede tolerar, provocándole una muerte prácticamente instantánea. Mas allá de lo actuado, que roza el salvajismo puro con la presencia de videos captados en el momento, pareciera que sirvieron más para azuzar a la sociedad que para determinar claramente las responsabilidades de los actores circunstanciales.

La difusión pública de ese material en repetidas oportunidades encendió a la sociedad, alimentada por horas y horas de editoriales y opiniones periodísticas y no periodísticas acerca del tema, llegando a erigir a la opinión pública como un miembro mas del tribunal de justicia.
Si en los videos se puede observar saña y alevosía en ese ataque, a los medios masivos de comunicación tambien se los puede catalogar de llevar adelante sus coberturas con la misma calificación. Los medios deben informar, clarificar hechos, presentarlos, incluso debatirlos con expertos pero no deben «pararse» ante los hechos como si fueran a realizar el trabajo de los fiscales, porque no es su función y porque además cuentan con ventajas casi ilimitadas para influenciar. Ya sea por el alcance de sus coberturas o por las horas de transmisión y las encendidas opiniones emitidas en todo momento, al alcance de cualquier persona que toma un café a la madrugada, en la soledad en una estación de servicios.
Los medios parecen presentarse como acusadores en vez de informadores y esto genera que haya ciertas dudas ante la permeabilidad del accionar de la justicia ante un caso tan mediatizado. La justicia se deja ver como influenciada ante la envolvente cobertura de la prensa.
Nuestra provincia cuenta con dos casos semejantes (habrá más pero dos fueron emblemáticos) como el de Centeno y Mercol que perdieron la vida en circunstacias similares y el tratamiento de los hechos se dió en un clima lejano a toda espectacularidad. En el primer caso no hubo condena por falta de mérito y en el otro, hubo una sentencia que no conformó a los familiares y amigos.
Volviendo al caso Baez Sosa, la muerte provocada y los culpables son inobjetables, mas allá de la imposibilidad de saber cual fue el golpe fatal, no quedan dudas que la sumatoria de golpes certeros, fuertes y veloces generaron un deterioro orgánico que le costo la vida en minutos. Sin posibilidad de defensa o protección.

Ahora, el interrogante que puede surgir de la condena a Prisión Perpetua para 5 de los responsables del crimen, es pensar si la condena que supo tener Jorge Rafael Videla quien fuera dictador, genocida, apropiador de bebés entre otras calificaciones, que ademas canceló todas las libertades democráticas de un pais, Al igual que la condena de la banda conocida como los «horneros», que asesinó e incineró el cuerpo del periodista Jose Luis Cabezas, son comparables a un hecho acontecido a la salida de un local bailable.
Es dificil para un no experto en la materia, interpretar cuestiones muy técnicas del proceder judicial pero la sensatez puede indicar que el tratamiento impartido por la justicia no se condice, en las condenas impartidas ante un dictador, un grupo de asesinos a sueldo y unos jóvenes a la salida de un boliche.
No busca esta opinión alivianar culpas ni responsabilidades de nadie, solo pretende llamar a la reflexión sobre el al alcance y la intensidad de una condena en semejanza a otras, con crímenes muy diferentes en método e intencionalidad.

Ante la justicia somos todos iguales y el sistema judicial debe mostrarse transparente y confiable, dejando claramente diferenciados los distintos casos y sus condenas y sentencias ante hechos marcadamente diferentes ya que gran parte de la confianza social estriba en esos puntos.
Los medios cuentan con una gran responsabilidad aunque no son ellos los que dictan las condenas, pero esto no implica que no deban tambien llamarse a la reflexión acerca de la manera en que ofrecen sus coberturas. No es muy útil para una sociedad contar con una justicia, en algunos casos, vengadora que ademas sea influenciable.

(Jose Luis Martínez, Periodista-Docente)